jueves, 10 de julio de 2014

 Conferencia sobre Olga Orozco


En la fotografía: el poeta peruano Marco  Martos
 (Presidente de la Academia de la Lengua
del Perú), Inmaculada Lergo Martín (Profesora de la 
Universidad de Sevilla) y el poeta Manuel Ruano, 
director de In Terra ignota.


El próximo 24 de Julio, ofrecerá una 
conferencia sobre la poeta Olga Orozco,
la escritora e investigadora española 
Inmaculada Lergo Martín
en la Sociedad Argentina de Escritores,
 3er. Piso, Uruguay 1371,
Buenos Aires, a las 18 hs.

miércoles, 25 de junio de 2014

Una de sus últimas imágenes




Ezra Pound
( Estados Unidos, 1885- Italia 1972)

UN PACTO
HAGAMOS un pacto, Walt Whitman.
Largo tiempo te he detestado.
Voy hacia ti como un rapaz
crecido cuyo padre tuvo
cabeza de cerdo.
A mi edad, puedo hacer amigos.
Cortaste la madera nueva,
llegó el tiempo ya de tallarla.
Tu savia y raíz son las mías.
¡Que haya comercio entre nosotros!

(Traducción de Agustí Bartra)

viernes, 13 de junio de 2014

Otra imagen en San Michele


Tumba del poeta Ezra Pound

miércoles, 11 de junio de 2014

Humilde homenaje al autor de los Cantos pisanos




"POUNDEMONIUM"

Mas basta ya, y sigamos adelante.
Dante Alighieri

En aquel cadáver hubo una vez una mirada intranquilizadora,
y en aquel otro, un ronquido feroz bajo la luz de mercurio;
pero en la mirada de la multitud no está el moribundo.
Tampoco el doliente.
Ni hay paciencia que valga para soportar la historia.
Ni siquiera un poco de sentimiento para consolar su angustia.
Por usura, mantienen todavía en alto su radiografía,
en la que deambulan los fantasmas del miedo
y el líquido turbio de la desesperación.
Algo me dice que ni los huesos lo protegerán del olvido.

Ese cadáver nada entiende de Propercio,
ni de los "pétalos de una rama oscura"...
Razón tuvo el loco de los Cantos.

Y tú, ¿de qué te ríes, desgraciado?
¡Si también serás molido por la rueda de la incredulidad!

Manuel Ruano
(De Mirada de Brueghel, F.C.E., México, 1990)

martes, 10 de junio de 2014

Cementerio  San Michele



EZRA POUND


En el Cementerio San Michele de Venecia, 
visité la tumba del poeta Ezra Pound (31 de mayo 
del 2014), quien se encuentra bajo una diminuta 
lápida de granito. A su izquierda, están los restos 
de su compañera y amante. Fue un momento
muy conmovedor y le dirigí en silencio
algunas palabras que luego escribí 
en mi cuaderno de notas:

TÍO EZRA
Desde años ha, me fascinan tus dotes visionarias,
patriarcales, órficas, musicales...
Desde años ha, se complican los testimonios de eufonías
que de versos fueron en períodos inciertos,
de un oratorio demasiado sublime, que descansa 
como muerto en cada prosa de románica estirpe.
Y extravagantes edades del Canto fueron,
que se repiten en voz de provenzales ecos,
en melodiosa perpetuidad...
Desde años ha, sigo esas polifonías,
esas melopeas que de las viejas épocas son
como prados humedecidos,
como cielos que todavía te ven pasar en Venecia,
como rama de un árbol muy antiguo,
que todavía brota en la espesura...

Mas no como piedra que esculpe el paisaje.


Manuel Ruano
Venecia, Cementerio de San Michele, 2014

lunes, 5 de mayo de 2014

Lectura en el Café Lavalle


El poeta Manuel Ruano en Buenos  Aires en el 2013


EPÓNIMAS

Travesía difícil la de Homero,
que revive el terreno moribundo,
ciego por el resplandor del mundo
en la visión milagrosa del sendero.
Historia gris la del sepulturero,
centinela del tránsito profundo,
y que de tanto polvo nauseabundo
tornara fuerte el himno aventurero.
Encendida la fe de aquél viajero,
que olvidado va de tumbo en tumbo
en la torva jornada del pasado,
mirándose en el mar de lado a lado,
-vencido, mísero, errabundo-,
en la fiera epopeya del soldado.


Manuel Ruano

miércoles, 2 de abril de 2014

Del siglo XVI

Fray Luis de Miranda

Llegó a nuestras playas a mediados del siglo XVI con la expedición de Don Pedro de Mendoza.
Según Ricardo Rojas, su Romance elegíaco, de ciento cincuenta versos de pie quebrado,
es el primer poema de aliento escrito en América. Esos versos inauguran  la iconografía literaria
del país, mostrándolo en dichas estrofas -crueles y amargas-como a una mujer veleidosa que no
recompensaba los esfuerzos de los conquistadores, dándoles la muerte a cambio de sus sacrificios.
En su aventura americana, Fray Luis de Miranda, estuvo ligado al periplo agitado de Don Alvar Núñez Cabeza de Vaca.



ROMANCE ELEGÍACO

Año de mil y quinientos
que de veinte se decía,
cuando fue la gran porfía
de Castilla,
sin quedar ciudad ni villa,
que a todas inficionó,
por los malos, digo yo,
comuneros,
 que los buenos caballeros
quedaron tan señalados
afirmados y acendrados
como el oro.
Semejante al mal que lloro
cual fue la comunidad
tuvimos otra en verdad
subsecuente:
en las partes del poniente,
en el Río de la plata.
Conquista la más ingrata,
a su señor
desleal y sin temor,
enemiga del marido,
que manceba siempre ha sido
que no alabo,
cual los principios al cabo
aquesto ha tenido cierto
que seis maridos ha muerto
la señora.
Y comenzó la traidora
tan a ciegas y siniestro,
que luego mata al maestro
que tenía,
Juan Osorio se decía
el valiente capitán
Juan de Ayolas y Luján
y Medrano.
Salazar por cuya mano
tanto mal nos sucedió;
Dios haya quien lo mandó
tan sin tiento
tan sin ley ni fundamento,
con tan sobrado temor,
con tanta envidia y rencor
y cobardía.
En punto desde aquel día,
todo fue de mal en mal,
la gente y el general
y capitanes.
Trabajos, hambres y afanes
nunca nos faltó en la tierra
y así nos hizo la guerra
la cruel.
Frontera de San Gabriel
a do se hizo el asiento,
allí fue el enterramiento
de la armada;
cosa jamás no pensada,
que cuando no nos catamos
de dos mil aun no quedamos
en doscientos.
Por los malos tratamientos
muchos buenos acabaron
y otros los indios mataron
en un punto.
 Y lo que más que esto junto
nos causó ruina tamaña,
fue la hambre más extraña
que se vio.
La ración que allí se dio
de harina y bizcocho,
fueron seis onzas u ocho,
mal pesadas.
Las viandas más usadas
eran cardos que buscaban
y aun estos no los hallaban
todas veces.
El estiércol y las heces
que algunos no digerían,
muchos tristes los comían,
que era espanto.
Allegó la cosa a tanto
que como en Jerusalén,
la carne del hombre también
la comieron.
Las cosas que alli se vieron,
no se han visto en escritura.
¡Comer la propia asadura
de su hermano! ¡Oh, juicio soberano
que notó nuestra avaricia
y vio la recta justicia
que allí obraste!
A todos nos derribaste
la soberbia por tal modo
que era nuestra casa y lodo
todo uno.
Pocos fueron o ninguno
que no se viese citado,
sentenciado y emplazado
de la muerte.
Más tullido el que más fuerte,
el más sabio más perdido,
el más valiente caído
y hambriento.
Almas puestas en tormento
en vernos, cierto, a todos.
De mil maneras y modos
ya penando.
Unos contillo llorando
por las calles derribados,
otro lamentando echados
tras los fuegos,
del humo y ceniza ciegos,
y flacos, descoloridos,
otros de desfallecidos
tartamudos.
Otros del todo ya mudos
que huelgo echar no podían;
así los tristes morían
rabiando.
Los que quedaban, gritando,
decían: Nuestro General
ha causado aqueste mal,
que no ha sabido
gobernarse, y ha venido
aquesta necesidad.
Causa fue su enfermedad,
que, si tuviera
más fuerzas y más pudiera
no nos viéramos a punto
de vernos así tan juntos
a la muerte.
¡Múdenos tan triste suerte,
dando Dios un buen marido,
sabio, fuerte y atrevido
a la viuda!


sábado, 8 de marzo de 2014

Homenaje de George Brassens al poeta Paul  Verlaine


martes, 25 de febrero de 2014


Entrevista a Manuel Ruano por Rolando Revagliatti





sábado, 8 de febrero de 2014

La poesía de duelo

HOMENAJE A FÉLIX GRANDE

El 30 de enero falleció el poeta español Félix Grande (1937-2014),
 autor de innumerables obras poéticas y de narrativa, 
entre las que se destacan, en poesía:  Las piedras, 
Música amenazada, Blanco Spirituals, 
Puedo escribir los versos más tristes esta noche, 
Biografía, Taranto, Libro de familia, y, entre otros, 
Las rubáiyatas de Horacio Martín. 
En prosa: Las calles, La balada del abuelo Palancas, 
Fábula...En ensayo: Mi música es para esta gente, 
Memoria del flamenco, Elogio de la Libertad,
Paco de Lucía y Camarón de la Isla, etcétera. 
Fue Premio Nacional de España, entre muchas  otras distinciones 
literarias,y Premio Casa de las Américas de Cuba.
Y en el post-franquismo, fue Director de la revista 
Cuadernos Hispanoamericanos.
Rendimos desde In terra ignota nuestro más sentido homenaje,
con dos de sus célebres poemas 


Para envejecer juntos nos cogemos las manos,
yo miro tu sonrisa, tú miras mi tristeza;
irán saliendo arrugas en mi alma y tu cabeza
y canas sobre nuestros espíritus humanos;

idéntica vigilia caerá en nuestras historias:
ver al tiempo ir cerrando una a una las ventanas,
me sonreirás lo mismo que todas las mañanas
y será como un ramo de flores mortuorias;

tú eres ese recuerdo que he de tener un día,
yo soy esa nostalgia que poblará tu frente
cuando ya sea un anciano, amada, anciana mía;
pienso en ese futuro tranquilo y arrugado
como en dos viejos libros qua ya no lee la gente,
con tanto como habrán, en silencio, aguardado.

Cuadro de Carlos Ruano Llopis
Donde fuiste feliz alguna vez
no debieras volver jamás: el tiempo
habrá hecho sus destrozos, levantando
su muro fronterizo
contra el que la ilusión chocará estupefacta.
El tiempo habrá labrado,
paciente, tu fracaso
mientras faltabas, mientras ibas
ingenuamente por el mundo
conservando como recuerdo
lo que era destrucción subterránea, ruina.
Si la felicidad te la dio una mujer
ahora habrá envejecido u olvidado
y sólo sentirás asombro
-el anticipo de las maldiciones-.
Si una taberna fue, habrá cambiado
de dueño o de clientes
y tu rincón se habrá ocupado
con intrusos fantasmagóricos
que con su ajeneidad, te empujan a la calle, al vacío.
Si fue un barrio, hallarás
entre los cambios del urbano progreso
tu cadáver diseminado.
No debieras volver jamás a nada, a nadie,
pues toda historia interrumpida
tan sólo sobrevive
para vengarse en la ilusión, clavarle
su cuchillo desesperado,
morir asesinando.
Mas sabes que la dicha es como un criminal
que seduce a su víctima
que la reclama con atroz dulzura
mientras esconde la mano homicida.
Sabes que volverás, que te hallas condenado
a regresar, humilde, donde fuiste feliz.
Sabes que volverás
porque la dicha consistió en marcarte
con la nostalgia, convertirte
la vida en cicatriz;
y si has de ser leal, girarás errabundo
alrededor del desastre entrañable
como girase un perro ante la tumba
de su dueño... su dueño... su dueño...